Claves para Comprender el Hígado Graso y su Manejo a Través de la Alimentación

Alimentación para el hígado graso

Maria Castel

8/8/20264 min leer

¿Qué es el hígado graso y cómo podemos mejorarlo?

La esteatosis hepática metabólica se define por la acumulación de grasa en el hígado y esta asociada a la disfunción metabólica. Dentro de esta enfermedad encontramos diferentes grados de afectación, desde la esteatosis hepatica simple hasta la esteatohepatitis en la que existe inflamación y daño de los hepatocitos.

Se estima que aproximadamente un 38 % de la población mundial padece esta enfermedad, mientras que en Europa las cifras se sitúan entre el 17 y el 46 %. En España, se estima que afecta aproximadamente al 25 % de la población.

Esta condición está estrechamente relacionada con una ingesta calórica elevada, la falta de actividad física y la obesidad, y su prevalencia aumenta con la edad.

¿Qué síntomas puede producir?

Esta enfermedad suele ser asintomática, ya que el hígado carece de terminaciones nerviosas que puedan enviar señales de dolor. Sin embargo, pueden aparecer síntomas inespecíficos como cansancio o malestar abdominal.

En algunos pacientes, la enfermedad puede progresar hacia formas más avanzadas, con inflamación, fibrosis y, eventualmente, complicaciones hepáticas y eventos cardiovasculares.

En un estado inicial puede ser reversible, mientras que en etapas más tardías su tratamiento puede resultar más complicado.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

Se recomienda especialmente que las personas que presentan factores de riesgo lleven un control de esta enfermedad.

Entre estos factores encontramos:

* Valores bioquímicos alterados.

* Diabetes mellitus tipo 2.

* Resistencia a la insulina.

* Sobrepeso y obesidad.

* Síndrome metabólico.

* Hipertensión.

* Enfermedades cardiovasculares.

* Niveles elevados de colesterol.

* Triglicéridos elevados.

* Prediabetes.

¿Cómo se detecta la esteatosis hepática metabólica?

La ecografía es la prueba de imagen más utilizada para la detección de la esteatosis hepática metabólica debido a su disponibilidad, su bajo coste y su seguridad. Sin embargo, la valoración de la enfermedad puede requerir otras pruebas según las características del paciente.

¿Qué cambios en el estilo de vida pueden ayudar?

Cuando se detecta esta enfermedad, uno de los principales objetivos es conservar una buena calidad de vida y detener su progresión.

Para ello, es importante mejorar el estilo de vida mediante una alimentación adecuada y la práctica habitual de ejercicio físico, además de controlar las comorbilidades metabólicas o inflamatorias.

La dieta hipocalórica y el ejercicio físico constituyen los pilares básicos del tratamiento.

Se ha demostrado que una disminución mantenida de más del 10 % del peso corporal se encuentra asociada a una importante mejoría de la enfermedad.

¿Qué alimentación se recomienda?

Se busca disminuir el consumo de grasas saturadas, ácidos grasos trans e hidratos de carbono de absorción rápida, sustituyéndolos por grasas insaturadas.

La dieta DASH y la dieta mediterránea son los patrones recomendados para alcanzar estos objetivos.

¿Qué importancia tiene el ejercicio físico?

El ejercicio combinado con una buena dieta hipocalórica es una de las formas de intervención que mejores resultados ha demostrado.

Es importante mantener una adecuada regularidad e intensidad del ejercicio, ya sea mediante ejercicio aeróbico o de resistencia.

La práctica de actividad física moderada de entre 30 y 60 minutos, un mínimo de 3 veces a la semana, se relaciona con una mejora de la enfermedad.

¿Se recomienda evitar el alcohol?

Se recomienda evitar el consumo de alcohol, ya que puede reducir la acumulación de grasa en el hígado, mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir el riesgo de complicaciones hepáticas.

¿Cómo puede evolucionar la enfermedad?

La esteatohepatitis o esteatohepatitis metabólica supone un paso más en la evolución de la esteatosis hepática metabólica.

Cuando existe un daño hepático mantenido, puede producirse la formación de tejido fibroso. Este proceso recibe el nombre de fibrosis y, cuando está avanzada, su regresión resulta más compleja.

¿Existe tratamiento farmacológico?

El tratamiento farmacológico dependerá de las características y necesidades de cada paciente y deberá ser indicado y supervisado por el profesional sanitario correspondiente.

¿Cómo de importante es nuestro hígado?

El hígado es un órgano que se encuentra en la parte superior derecha del abdomen y está protegido por las costillas.

Recibe sangre del sistema digestivo a través de la vena porta, lo que le permite filtrar y procesar los nutrientes.

Tiene una función fundamental en el metabolismo de los azúcares, las proteínas y las grasas.

Después de una ingesta, el hígado procesa y almacena los sustratos de energía que no se necesitan en ese momento, almacenándolos en el propio hígado o en otras partes del organismo.

También tiene una función muy importante en la regulación del azúcar en sangre y de los niveles de lípidos.

Además, produce proteínas esenciales como la albúmina.

Participa en la eliminación de diferentes sustancias de desecho junto con otros órganos, como los riñones.

También produce bilis, que ayuda a descomponer y absorber las grasas.

Además, participa en la descomposición de medicamentos y ayuda a combatir infecciones mientras filtra organismos nocivos que circulan por la sangre, especialmente aquellos que proceden del estómago.

¿Por qué es importante un tratamiento individualizado?

Cada persona es diferente y presenta unas necesidades, hábitos y circunstancias concretas. Por ello, el abordaje de la esteatosis hepática metabólica debe ser individualizado y personalizado, adaptando la alimentación y los cambios en el estilo de vida a cada persona.

Si te han diagnosticado esteatosis hepática metabólica y quieres mejorar tus hábitos de alimentación, puedo ayudarte a establecer unas pautas adaptadas a tus necesidades y acompañarte durante el proceso.

Es importante recordar que el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad deben realizarse por los profesionales sanitarios correspondientes, especialmente cuando existen otras patologías o factores de riesgo asociados. Desde el ámbito de la dietética y la nutrición, puedo ayudarte a trabajar la alimentación y los hábitos de vida como parte de un abordaje integral.

¿Quieres mejorar tu alimentación?

Cada persona tiene unas necesidades, horarios, preferencias y circunstancias diferentes. Por eso, no creo en las dietas milagro ni en las restricciones innecesarias.

Como dietista, puedo ayudarte a mejorar tu alimentación de una forma personalizada, realista y basada en la evidencia.

Trabajaremos tus hábitos y objetivos teniendo en cuenta tu situación y buscando que los cambios puedan mantenerse a largo plazo.

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Bibliografía

Para saber más: te dejo a continuación algunos enlaces de interés y fuentes científicas donde puedes ampliar la información y conocer con más detalle la evidencia disponible:

  1. https://aeeh.es/actualidad/guias-de-practica-clinica/

  1. https://aeeh.es/wp-content/uploads/2026/04/AEEH-GPC-2026.pdf